La gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) se ha convertido en uno de los grandes retos ambientales y económicos de la Unión Europea. Según datos recientes, entre 2012 y 2021 la generación de RAEE en la UE aumentó un 20%, alcanzando los 8,4 millones de toneladas anuales. Sin embargo, este crecimiento no ha venido acompañado de una mejora equivalente en las tasas de recogida y reciclaje, lo que pone en riesgo los objetivos de la economía circular y la soberanía material europea.
En este contexto, Recycling Europe ha publicado la “EU Recyclers’ Roadmap: For a circular & future-proof e-waste sector”, un documento estratégico que analiza la situación actual del sector y propone una hoja de ruta clara para fortalecer el reciclaje de RAEE en Europa.
Situación actual del reciclaje de RAEE en Europa
A pesar de la existencia de una red amplia de instalaciones de tratamiento, actualmente solo alrededor del 40% de los RAEE generados en la UE se declaran como reciclados, y la tasa de recogida se sitúa muy por debajo del objetivo legal del 65%. En el caso de los plásticos procedentes de RAEE, el reciclaje apenas alcanza el 20%, lo que supone una importante pérdida de recursos.
El sector se enfrenta, además, a otros problemas estructurales: exportaciones ilegales, tratamientos fuera de la UE que no cumplen los estándares europeos, falta de trazabilidad de los flujos de residuos y una creciente presencia de baterías de litio integradas en los aparatos, que incrementan significativamente el riesgo de incendios en las fases de recogida y tratamiento.
A todo ello se suma un marco regulatorio y de mercado que todavía no genera suficientes incentivos para la circularidad. La baja demanda de materiales reciclados, el uso limitado de ecodiseño en los nuevos productos y determinadas barreras normativas dificultan la inversión y la innovación en el sector del reciclaje.
Las seis medidas clave de la hoja de ruta europea
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Mejorar la recogida de RAEE
La recogida es la base de un reciclaje eficaz. La hoja de ruta propone reforzar las campañas de sensibilización ciudadana, ampliar y facilitar el acceso a los puntos de recogida, implantar incentivos de devolución y mejorar la trazabilidad de los RAEE para reducir pérdidas, robos y prácticas ilegales.
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Facilitar el comercio libre y justo de RAEE dentro de la UE
Para optimizar el reciclaje, es esencial un verdadero mercado único de residuos. Esto implica simplificar y digitalizar los procedimientos de traslado, armonizar criterios entre Estados miembros y permitir el movimiento eficiente de RAEE no peligrosos, favoreciendo economías de escala.
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Mejorar la reciclabilidad mediante ecodiseño y el Pasaporte Digital de Producto
El diseño de los aparatos determina en gran medida su reciclabilidad. Se propone eliminar sustancias problemáticas, reducir la complejidad de los materiales, facilitar el desmontaje y garantizar que las baterías sean fácilmente extraíbles. El Pasaporte Digital de Producto debe aportar información útil y accesible para los recicladores en la fase de fin de vida.
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Eliminar barreras de mercado y regulatorias al reciclaje
La hoja de ruta subraya la necesidad de impulsar la demanda de materiales reciclados, incluyendo objetivos de contenido reciclado en los equipos eléctricos y electrónicos. También se destaca la importancia de apoyar la I+D y aplicar una regulación química basada en el riesgo real, para evitar que el reciclaje se vuelva inviable desde el punto de vista económico.
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Garantizar un diseño adecuado de los sistemas de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP)
Los sistemas RAP deben evitar posiciones dominantes, asegurar la representación de los recicladores en su gobernanza y cubrir adecuadamente los costes asociados al tratamiento, la seguridad y los riesgos, como los incendios provocados por baterías. Asimismo, es fundamental que los recicladores mantengan la propiedad de los materiales reciclados.
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Preparar el sector RAEE para el futuro
La Directiva RAEE debe adaptarse a la evolución del mercado y de los productos. Esto incluye revisar las categorías de aparatos, centrarse más en la composición y los requisitos de tratamiento que en el tamaño, y mejorar la coherencia con otras normativas, como la de baterías.
¿Qué importancia tiene esto para Canarias?
Para territorios insulares como Canarias, estas medidas son especialmente relevantes. La limitada disponibilidad de recursos, los mayores costes logísticos y la necesidad de gestionar los residuos de forma local hacen que un sistema RAEE eficiente, bien financiado y alineado con la economía circular sea clave.
Aplicar esta hoja de ruta no solo permitiría mejorar las tasas de recogida y reciclaje en las islas, sino también reducir la dependencia de materias primas importadas, generar empleo local y minimizar los impactos ambientales asociados a una gestión inadecuada de los RAEE. En definitiva, avanzar hacia un sector RAEE circular y resiliente es una oportunidad estratégica para Canarias y un paso imprescindible hacia un modelo de desarrollo más sostenible.
En Ewaste Canarias trabajamos cada días para mejorar la recogida de RAEE en Canarias y aumentar los factores de recuperación de materias primas en nuestra planta, para contribuir a una Economía Circular efectiva y real en las islas.

